Parada cardíaca vs infarto: ¿cuál es la diferencia?

Los términos parada cardíaca e infarto se utilizan a menudo como sinónimos, pero en realidad son dos situaciones de emergencia muy distintas. Comprender la diferencia entre una parada cardíaca vs infarto puede marcar literalmente la diferencia entre la vida y la muerte.

En la parada cardíaca, el corazón deja de bombear de forma repentina. En el infarto existe una obstrucción del flujo sanguíneo hacia el corazón, pero el órgano suele seguir latiendo. Ambas situaciones son potencialmente mortales, pero requieren una respuesta diferente.

En este artículo explicamos de manera clara cuáles son las diferencias, cómo reconocer los síntomas y cómo actuar en cada caso. Cuando cada segundo cuenta, el conocimiento es su principal aliado.

¿Qué es una parada cardíaca súbita?

Una parada cardiorrespiratoria súbita (también conocida como sudden cardiac arrest) se produce cuando el corazón deja bruscamente de latir de forma efectiva. La causa es un fallo eléctrico en el corazón, que impide que siga bombeando sangre.

La víctima pierde el conocimiento en pocos segundos y deja de respirar. Sin una intervención inmediata, la persona fallece en menos de 10 minutos.

En España se producen cada año unas 30.000 paradas cardíacas fuera del ámbito hospitalario. Solo entre un 5 y un 10% sobreviven sin intervención inmediata. Con RCP precoz y uso del DEA, la probabilidad de supervivencia puede alcanzar el 70%.

Síntomas de una parada cardíaca

La parada cardíaca suele presentarse sin previo aviso. La víctima se desploma repentinamente, no responde y no respira o lo hace de forma anormal (respiración agónica o gasping). No se palpa pulso.

A veces, en los minutos previos, aparecen síntomas como mareos, palpitaciones o dolor torácico. Pero en la mayoría de casos no existe ninguna señal previa.

¿Qué es un infarto?

El infarto de miocardio aparece cuando una arteria coronaria que irriga el músculo cardíaco se obstruye, normalmente por un coágulo. El corazón sigue latiendo, pero parte del tejido cardíaco deja de recibir oxígeno y empieza a morir.

A diferencia de la parada cardíaca, en el infarto la víctima suele permanecer consciente. Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y pueden durar horas o incluso días antes de agravarse.

Importante: un infarto puede desencadenar una parada cardíaca. Si el tejido cardíaco dañado provoca un fallo eléctrico, el corazón puede detenerse de forma súbita. Por eso resulta tan crucial recibir atención médica rápida ante un infarto.

Síntomas de un infarto

Los síntomas del infarto suelen ser más sutiles de lo que cabría pensar. Los más habituales son: dolor opresivo o aplastante en el pecho (a veces irradiado al brazo, la mandíbula o la espalda), náuseas, sudor frío, falta de aire y sensación general de malestar.

En las mujeres, la sintomatología puede ser distinta a la de los hombres. Las mujeres presentan con mayor frecuencia fatiga extrema, dolor de espalda, dolor abdominal o náuseas sin el clásico dolor en el pecho. Por desgracia, esto hace que los infartos en mujeres se diagnostiquen con mayor retraso.

Principales diferencias

La diferencia esencial es la siguiente: en la parada cardíaca, el corazón se detiene. En el infarto, el corazón sigue latiendo pero no recibe suficiente sangre.

La parada cardíaca es un problema eléctrico. El corazón fibrila o se detiene por una alteración en el sistema eléctrico. El infarto, en cambio, es un problema circulatorio: una arteria obstruida corta el flujo sanguíneo al corazón.

En la parada cardíaca, la víctima está inconsciente y no respira. En el infarto, suele estar consciente y refiere dolor.

También difiere la respuesta adecuada. Ante una parada cardíaca hay que iniciar reanimación cardiopulmonar de inmediato y utilizar un DEA lo antes posible. Ante un infarto, hay que llamar al 112 y mantener a la víctima sentada con calma hasta la llegada de los servicios de emergencia.

¿Cómo actuar ante una parada cardíaca?

En una parada cardíaca cada segundo es decisivo. Cuanto antes actúe, mayores serán las posibilidades de supervivencia. Siga estos pasos:

1. Compruebe el estado de consciencia. Hable a la víctima y agite suavemente sus hombros. Si no responde, compruebe la respiración.

2. Llame al 112. Si hay alguien con usted, pida que llame mientras usted inicia la RCP. Pida también un DEA.

3. Inicie la reanimación cardiopulmonar. Realice 30 compresiones torácicas seguidas de 2 ventilaciones. Comprima con fuerza y rapidez, en el centro del pecho, a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto.

4. Use el DEA en cuanto llegue. Un DEA (desfibrilador externo automatizado) analiza el ritmo cardíaco y, si es necesario, administra una descarga eléctrica para recuperar la actividad cardíaca normal. El equipo proporciona instrucciones habladas para que cualquier persona pueda utilizarlo, incluso sin formación médica.

Por qué el DEA marca la diferencia en una parada cardíaca

En la parada cardíaca, el corazón no siempre está totalmente detenido: con frecuencia presenta un ritmo caótico e ineficaz (fibrilación ventricular). El órgano ya no bombea sangre, pero aún existe actividad eléctrica.

Un DEA es capaz de identificar este ritmo caótico y, mediante una descarga eléctrica dirigida, reiniciar el corazón. Solo así puede volver a latir con normalidad. Sin DEA, la reanimación manual rara vez es suficiente para salvar a la víctima.

La probabilidad de supervivencia disminuye alrededor de un 10% por cada minuto sin desfibrilación. Pasados 10 minutos sin DEA, las posibilidades son prácticamente nulas. Por eso es tan importante que los DEA estén disponibles en todas partes: centros educativos, clubes deportivos, oficinas y comunidades de vecinos.

Y no lo olvide: un DEA solo funciona si los electrodos y la batería están en buen estado. Los electrodos DEA y las baterías DEA deben sustituirse a tiempo, porque es literalmente una cuestión de vida o muerte.

¿Cómo actuar ante un infarto?

Ante un infarto también es esencial actuar con rapidez, pero de otra forma. Llame de inmediato al 112 y deje a la víctima sentada o semitumbada, en la posición que le resulte más cómoda.

Si la víctima no es alérgica y los servicios de emergencia así se lo indican, puede administrarse una aspirina masticada, ya que puede ayudar a reducir la obstrucción. Tranquilice a la persona y permanezca con ella hasta que lleguen los servicios sanitarios.

Tenga en cuenta que un infarto puede evolucionar hacia una parada cardíaca en cualquier momento. Si la víctima pierde el conocimiento y deja de respirar, inicie inmediatamente la reanimación y utilice el DEA. Por eso es conveniente conocer siempre la ubicación del DEA más cercano.

¿Se pueden prevenir una parada cardíaca o un infarto?

No todas las paradas cardíacas ni todos los infartos pueden prevenirse, pero sí se puede reducir considerablemente el riesgo. Un estilo de vida saludable —con actividad física regular, alimentación equilibrada y sin tabaco— disminuye de forma significativa la probabilidad de enfermedad cardiovascular.

Realícese revisiones médicas periódicas, sobre todo si existen antecedentes familiares de enfermedad cardíaca. La hipertensión, la hipercolesterolemia y la diabetes son factores de riesgo que con frecuencia pasan desapercibidos.

Por último, formarse en RCP es una de las mejores decisiones posibles. Saber reanimar y manejar un DEA puede permitirle salvar una vida en el trabajo, en la calle o en casa con su propia familia.

Prepárese: mantenga su DEA siempre listo

Conocer la diferencia entre una parada cardíaca y un infarto es el primer paso. El segundo es asegurarse de que su entorno esté preparado. Un DEA bien mantenido, con electrodos operativos y batería cargada, puede cambiar el desenlace cuando llegue el momento.

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Aviso: este artículo ofrece información general y no sustituye al consejo médico profesional. Ante cualquier duda, consulte a su médico; en una urgencia, llame siempre al 112.

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